Charlando con Juan Miguel se evidencia la inmensidad de un país surcado por rutas empedradas con historias de viajeros. Hojas y hojas de hierba creciendo alrededor del camino como brazos de la libertad: siempre la elección dispuesta, siempre un destino diferente. Cada paso convertido en un relato para la cena, un vaivén trocado en una exposición intensa de praderas, de la neblina, de los carros empantanados y de los rostros enrojecidos por el tiempo o la inclemencia del clima.
Turismo en Barcelona: Gastronomía catalana y exótica
-
Para todos aquellos que estéis de vacaciones en Barcelona o que ya hayáis
regresado pero tengáis antojo de lo mejor de la gastronomía catalana, hoy
os ha...








